Empecemos siendo justos: Shopify es una plataforma excelente. Para vender al consumidor final, lanzar en días y elegir entre miles de temas y apps, es difícil de batir, y por unos 30 €/mes. Si eso es lo que necesitas, adelante con Shopify — no venimos a convencerte de lo contrario.
El problema aparece cuando lo que vendes es B2B: tarifas distintas por cliente, precios netos negociados, catálogos por cliente, condiciones de pago, agentes comerciales que toman el pedido en la visita. Todo eso en Shopify no está en el plan de 30 €. Está en Shopify Plus, su plan para grandes marcas, que ronda los 2.100–2.300 €/mes más comisiones. Y ni así se integra de forma nativa con tu ERP español.