Un SGA no es un almacén más ordenado: es que el sistema sepa dónde está físicamente cada caja y dirija a quien la va a coger. Cuando además está conectado al ERP y al portal B2B, el stock que ve tu cliente es el que hay de verdad en la estantería.
Esta es la pieza que cierra el círculo. De poco sirve que un cliente pida solo por el portal si luego el pedido se prepara con un papel y la memoria del operario.