Cada pedido queda accesible con todo su detalle — líneas, cantidades, precios aplicados e importes — y con su seguimiento en tiempo real: pendiente de preparación, en preparación, enviado, entregado… El cliente sabe en qué punto está lo suyo sin llamar, y el agente lo ve igual para resolver dudas al momento.
Todo el ciclo se visualiza en el B2B, desde el pedido hasta la factura: como el portal está sincronizado con tu ERP, lo que se muestra es la información real del sistema en cada momento, no una copia que haya que mantener.




